ARTE RUPESTRE

Se considera arte rupestre a toda manifestación gráfica cuyo soporte lo constituyen las superficies de rocas, paredes de cuevas, abrigos rocosos o terrenos.

El término arte rupestre se refiere alas a representaciones -figurativas o no- realizadas en las paredes de las cuevas y de los abrigos rocosos, asi como en piedras y en bloques, agrupados o aislados.

El arte rupestre se clasifica en pinturas, geoglifos y petroglifos o grabados.

Las pinturas conservadas hasta la actualidad han sido encontradas por lo general en cavernas. Las más antiguas que se conocen a escala mundial son las de la región franco cantábrica pertenecientes al paleolítico superior, con un fechado de más de 30000 años. En Sudamérica contamos con interesantes ejemplos: las pinturas de la Cueva de las Manos (Argentina) o las de Toquepala (Perú). Las más antiguas que se conocen en nuestro continente son las de la cueva de
Toca de Boquairao de Pedra Furada (Brasil) con una antigüedad aproximada de 17 000 años.

Los geoglifos son imágenes elaboradas en la superficie de terrenos como llanuras, laderas o montañas. Pueden ser resultado de la alineación de piedras u otros materiales o de la construcción de grandes surcos. El ejemplo más conocido se lo tiene en Nazca, Perú, cuya cultura parece haberse desarrollado hace casi 2000 años.

Los grabados, conocidos también como petroglifos (del griego petros = piedra y glyphein = tallar), son dibujos, símbolos y signos realizados por raspado o tallado, superficial o profundo y se los ha encontrado mayormente sobre bloques al aire libre, ya sea aislados o formando conjuntos. El mayor desarrollo de la técnica del grabado sobre rocas es posterior al aparecimiento de la agricultura. Encontramos interesantes y amplios conjuntos de grabados rupestres en toda el área andina, donde se elaboraron inclusive hasta bien entrada la época de la colonia.


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