Discusión:Portada
De Computacion
Tabla de contenidos |
[editar] INGENIERÍA WEB
APLICACIÓN DE LA INGENIERÍA WEB Introducción:
Un enfoque práctico en donde se aprenderán los principios, conceptos y métodos con que se crean aplicaciones Web de alta calidad.
El objetivo de esta guía es que el alumno se involucre en los conceptos de aplicaciones y procesos Web, avanzar en teoría de métricas, características y atributos de calidad en la Web, y en el conocimiento de estrategias y metodologías cuantitativas para la evaluación de sitios y aplicaciones Web. Dichos conceptos, estrategias y métodos serán desarrollados teniendo en cuenta principios de Ingeniería de Software y Web. Como resultado los participantes deben ser capaces de identificar criterios de calidad tanto en proyectos Web en la fase operativa como en proyectos de desarrollo y, además, aplicar alguno de estos métodos, métricas, modelos y herramientas para la evaluación y comparación de la calidad de aplicaciones Web.
Ingeniería Web
La World Wide Web y la Internet que la alimentan son, posiblemente los desarrollos mas importantes en la historia de la computación. Estas tecnologías han llevado a todos a la era de la informática; además se han convertido en parte integral de la vida diaria en los últimos días.
Que es? Los sistemas y aplicaciones basadas en Web ofrecen un completo arreglo de contenido y funcionan a una amplia población de usuarios finales. La ingeniería Web es el proceso con el que se crean las WebApps de alta calidad. La Ingeniería Web no es un clon perfecto de la ingeniería de software, pero utiliza muchos conceptos y principios fundamentales de ella.
Quien lo hace? Los ingenieros Web y los desarrolladores de los contenidos que no son técnicos crean las WebApps.
Por que es importante? Conforme las WebApps se integran cada vez más en las estrategias de negocios para pequeños y grandes empresas (ejemplo el comercio electrónico), crese en importancia la necesidad de construir sistemas confiables, prácticos y adaptables.
Cuales son los pasos? Como cualquier otra disciplina de ingeniería, la Ingeniería Web aplica un enfoque genérico que se suaviza mediante estrategias, técnicas y métodos especializados. El proceso IWeb comienza con una formulación del problema que se resolverá con la WebApps. El sistema se construye con tecnologías y herramientas especializadas asociadas con la Web.
Cuál es el producto obtenido? Se producen muchos productos de trabajo IWeb. El resultado final es la WebApps operativa.
Atributos de los sistemas y aplicaciones Web Que es la usabilidad? Técnicas que ayudan a los seres humanos a realizar tareas en entornos gráficos de ordenador.
3 conceptos muy importantes. Trabajamos para seres humanos, que quieren realizar una tarea de una forma sencilla y eficaz y en este caso particular, la deben realizar frente a un ordenador en un entorno grafico, la Web. La usabilidad ayuda a que esta tarea se realice de una forma sencilla analizando el comportamiento humano, y los pasos necesarios para ejecutar la tarea de una forma eficaz. Quizás suene un poco a trabajo industrial, pero al hacer referencia al termino "tarea", estamos haciendo referencia a buscar un programa que queremos ver en la tele, a ver información sobre mi equipo de fútbol favorito, a comprar un libro sobre artes marciales. Realmente hace falta la usabilidad para hacer una Web? Si. Sea tu Web un portal o una pagina personal, no olvides que la gente que entra en tu Web es por que básicamente busca algo. Hacerlo sencillo es decisión tuya, pero seguro que entre todos podemos hacer de Internet un sitio mejor donde la gente no se sienta perdida o extraviada o sencillamente defraudada. Cuales son las 8 reglas de Oro sobre la usabilidad?
Quizás mañana sean 10 reglas.
1. En Internet el usuario es el que manda. o Esto quiere decir que sin usuarios tu página muere, así que mas vale que los cuides y les des lo que te piden, de lo contrario te quedaras solo.
2. En Internet la calidad se basa en la rapidez y la fiabilidad. o En Internet cuenta que tu pagina sea mas rápida que bonita, fiable que moderna, sencilla que compleja, directa.
3. Seguridad. o Si en el mundo real a veces nos cuesta fiarnos del banco de la esquina, imagínate como se siente la gente en Internet cuando llega a tu site. Procura que todo funcione como un reloj para que la gente pueda fiarse de tu site.
4. La confianza es algo que cuesta mucho ganar y se pierde con un mal enlace. o Esto quiere decir que tal y como esta la competencia en Internet, no puedes perder ni un solo visitante por tener un enlace mal hecho. Es mejor salir con algo sencillo e irlo complicando poco a poco, que salir con todo y ver "que es lo que pasa". Versiones 1.0 son buenas mientras lo que este puesto este bien asentado y genere confianza. Poco a poco y con el feedback de los usuarios, podrás ir complicando la pagina. Pero asegura antes de arriesgar.
5. Si quieres hacer una pagina decente, simplifica, reduce, optimiza. o La gente no se va a aprender tu site por mucho que insistas, así que por lo menos hazlo sencillo, reutiliza todos los elementos que puedas, para que de este modo los usuarios se sientan cómodos y no se pierdan cada vez que necesiten encontrar algo en tu site.
6. Pon las conclusiones al principio. o El usuario se sentirá más cómodo si ve las metas al principio. De esta forma no tendrá que buscar lo que necesita y perderá menos tiempo en completar su tarea. Si completa su tarea en menos tiempo se sentirá cómodo y quizás se dedique a explorar tú site o quizás se lo recomiende a un amigo.
7. No hagas perder el tiempo a la gente con cosas que no necesitan. o Cuidado con cruzar promociones, si lo haces por lo menos hazlo con cuidado. Procurar que la selección de productos a cruzar sea consecuente y no lo quieras "vender todo" en todas las paginas. Según avance el usuario en su navegación procura dejarle mas espacio libre. Puede ocurrir que cuando este punto de comprar algo vea una oferta que le distraiga y pierdas esa venta.
8. Buenos contenidos. o Escribir bien para Internet es todo un arte. Pero siguiendo las reglas básicas de (1) poner las conclusiones al principio y (2) escribir como un 25% de lo que pondrías en un papel, se puede llegar muy lejos. Leer en pantalla cuesta mucho, por lo que, en el caso de textos para Internet, reduce y simplifica todo lo que puedas.
9. Evaluación del contenido. o A diferencia del software de aplicación que evoluciona continuamente, las aplicaciones Web involucran una de manera continua. Un seguimiento continuo y detallado de la información implícita en la aplicación Web. Todo esto hace que la aplicación Web sirva al usuario fina.
[editar] Bienvenidos al Wiki de la Escuela de Ciencias de la Computación
Los requisitos son:
a. Solicitud dirigida al director de la Escuela a la que corresponde.o b. Record académico que indique las calificaciones obtenidas, en el año en que fué aprobada cada asignatura y el sistema de calificaión.o c. Plan de estudios y programas de asignaturas debidamente aprobadas por la Istitución de procedencia y refrendadas por la oficina consular o embajada respectiva, en el caso de estudios en el extranjero.o d. En el caso de estudios realizados en el exterior o de extrangeros, toda la documentación deberá presentarse traducida al español cuando hubiere lugar a ello, autenticada y legalizada.o e. Certificado de de organismo rector que establezca el nivel universitario y reconocimiento Estatal de la Institución donde se realizó los estudios.o f. Comprobante de pago de los aranceles establecidos para el efecto.o g. Y los demás que se establezcan con anticipación.o
Toda documentación deberá estar debidamente certificada por la autoridad competente. El trámite de convalidación será revisada por el Director de la Escuela quien podrá delegar la tarea a un Profesor Fiscal.
Procede:
a. Cuando se reingrese a la Universidad a la misma carrera. b. Cuando se cursa una o màs carreras en forma paralela;y, c. Cuando se cambia de la modalidad presencial a la modalidad a distancia dentro de la misma carrera;y, d. En asignaturas de cultura general tales como: Antropología, Etica, Metodología de Estudio, Jornada de Asesoría de Sistemas, y las que se califiquen como tal en lo posterior.
La Homologación será automática y sin costo alguno, unicamente con el certificado de aprobación de las materias se actualizará la fecha individual del alumno.
3.VALIDACIÓN
DE LA REVALIDACIÓN O EQUIPARACIÓN DE TITULOS OBTENIDOS EN EL EXTERIOR
Para la revalidación y equiparación de titulos o grados académicos obtenidos en el exterior se presentará en la Dirección General Académica los siguientes requisitos:
a.- Solicitud dirigida al Rector-Canciller. b.- Titulo original y refrendado. c.- Record de estudios debidamente certificado por la Universidad de origen y refrendados por la oficina consular o Embajada respectva. d.- Certificado de organismo rector correspondiente que establezca el nivel universitario y reconocimiento estatal de la Institución que hubiese conferido el título. e.- Comprobante de pago de los derechos de revalidación o equiparación. f.- Copia legalizada del documento de identificación. g.- Copia de libreta militar en caso de ser ecuatoriano; y, h.- Copia de certificado de votación.
Los documentos de presentación debidamente autenticados y, cuando corresponda se acompañará su traducción al español, de conformidad con la ley.
4. ANULACION DE MATERIAS
El requisito más importante para anular cualquier materia es que NO DEBE TENER REGISTRADA NINGUNA NOTA.
a.- Realizar una petición dirigida al Director de la Escuela solicitando la anulación de la materia requerida. b.- Realiaz el pago de un derecho de anulación (tiene un valor de $5). c.- La prefactura para realizar el pago de anulaciòn de materias debe solicitarla en la Secretaria de la Escuela.
5. DERECHOS DE CERTIFICACION
Los derechos de certificación tienen un valor de $5 dólares, con un derecho se puede realizar hasta 3 certificaciones( copias de titulos, desgloses, planes y programas,certificados para al IECE, de materias aprobadas, etc)a prefactura solicitarla en la Secretaria de la Escuela.
6. JUSTIFICACION DE FALTAS
a.- Solicitud dirigida al Director de la Escuela para la aprobaciòn de la materia que desea anular. b.- Debe realizar el pago de un derecho de certificación.
7. DEL GRADO Y OBTENCIÒN DEL TITULO
Los requisitos son:
a.- Titulo de bachiller (original y copia)del colegio. b.- Cèdula de cuidadania (original y dos copia). c.- Certificado de votaciòn ( original y dos copias). d.- Comprobante de pago de derechos de grado. e.- Certificado de no adeudar a la Universidad. f.- Dos fotografìas tamaño carnet a colores y actualizada. g.- Libreta Militar (hombres)(original y copias).
MODALIDAD ABIERTA
Los requisitos son:
a. Solicitud dirigida al director de la Escuela a la que corresponde. b. Record académico que indique las calificaciones obtenidas, en el año en que fué aprobada cada asignatura y el sistema de calificaión. c. Plan de estudios y programas de asignaturas debidamente aprobadas por la Istitución de procedencia y refrendadas por la oficina consular o embajada respectiva, en el caso de estudios en el extranjero. d. En el caso de estudios realizados en el exterior o de extrangeros, toda la documentación deberá presentarse traducida al español cuando hubiere lugar a ello, autenticada y legalizada. e. Certificado de de organismo rector que establezca el nivel universitario y reconocimiento Estatal de la Institución donde se realizó los estudios. f. Comprobante de pago de los aranceles establecidos para el efecto. g. Y los demás que se establezcan con anticipación.
Toda documentación deberá estar debidamente certificada por la autoridad competente. El trámite de convalidación será revisada por el Director de la Escuela quien podrá delegar la tarea a un Profesor Fiscal.
ENTREGA DE TRABAJOS A DISTANCIA
Deberá entregar dos trabajos a distancia (1 por cada bimestre), estos trabajos son calificados sobre 6 puntos y los exámenes presenciales sobre 14 puntos. Si usted no saca sumados el trabajo a distancia y el exámen presencial min. 14 puntos irá a un exámen adicional para recuperación. El exámen de recuperación es en una sola fecha en la que usted podrá recuperar ambos bimestres o un solo bimestre, esto dependiendo del bimestre en el que sacó menos de 14 puntos. Los trabajos a distancia son obligatorios y sin estos no hay exámen de recuperación.
REQUISITOS DE GRADUACIÓN
Los requisitos son:
a.- Titulo de bachiller (original y copia)del colegio. b.- Cèdula de cuidadania (original y dos copia). c.- Certificado de votaciòn ( original y dos copias). d.- Comprobante de pago de derechos de grado. e.- Certificado de no adeudar a la Universidad. f.- Dos fotografìas tamaño carnet a colores y actualizada. g.- Libreta Militar (hombres)(original y copias).
[editar] Gestión Productiva para el presente periodo
La gestión productiva comprende 4 niveles
Cada Director en cada escuela tendrá la responsabilidad de planificar como se llevarán estas actividades según la conveniencia y propósito de cada Escuela.
La gestión productiva que se viene para este nuevo ciclo académico comprenderá de 4 niveles que el estudiante deberá realizar durante el transcurso que dure toda su carrera.
Del primer nivel a tercer nivel comprende desde segundo a octavo ciclo (obligatorio), se lo podrá realizar en cualquiera de estos ciclos.
Las tareas comprenden la realización de trabajos simples hasta trabajos más complejos, estos trabajos van de acuerdo a los niveles de conocimiento de cada estudiante.
El cuarto nivel comprende la realización del proyecto final para la culminación de su carrera.
En la carrera de sistemas se enfocará en cuatro niveles que comprenden:
• En los tres primeros niveles comprende la preparación para el desarrollo del proyecto final (tesis). • Cuarto nivel, Desarrollo del proyecto
Cada nivel tendrá la valoración de 15 créditos, cada crédito comprende 30 horas de labores.
Para completar el número de créditos para graduarse, los estudiantes deberán seguir las academias tanto de CISCO, LINUX, ORACLE, dependiendo del número de créditos que necesite el estudiante.
[editar] WEB 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food.
El término Web 2.0 nació a mediados de 2004 y creció hasta ser portada de los principales semanarios mundiales en las navidades de 2006. Este fenómeno tecno-social se popularizó a partir de sus aplicaciones más representativas,Wikipedia, YouTube, Flickr, WordPress, Blogger, MySpace, Facebook,OhMyNews, y de la sobreoferta de cientos de herramientas intentando captar usuarios / generadores de contenidos. Según O’Reilly, principal promotor de la noción de Web 2.0, los principios constitutivos de ésta son siete: la World Wide Web como plataforma de trabajo, el fortalecimiento de la inteligencia colectiva, la gestión de las bases de datos como competencia básica, el fin del ciclo de las actualizaciones de versiones del software, los modelos de programación ligera junto a la búsqueda de la simplicidad, el software no limitado a un solo dispositivo y las experiencias enriquecedoras de los usuarios. En esta nueva Web la red digital deja de ser una simple vidriera de contenidos multimedia para convertirse en una plataforma abierta, construida sobre una arquitectura basada en la participación de los usuarios.Alrededor del concepto Web 2.0 giran una serie de términos-satélite que retroalimentan su evolución.Software social,arquitectura de la participación, contenidos generados por el usuario, rich Internet applications, etiquetas, sindicación de contenidos y redes sociales, son sólo algunos en la larga lista de conceptos que enriquecen este fenómeno. Existe una polémica alrededor de la relevancia y pertinencia del término Web 2.0, hasta el punto de ser cuestionado por muchos actores del propio entorno. Los autores de este libro consideran que Web 2.0 es la denominación más apropiada para describir el nuevo tipo de aplicaciones web dominantes y la fase actual en la que se encuentra la red creada por Berners-Lee. Como se explicará más adelante, el término Web 2.0 es uno más de los conceptos en un escenario de obsolescencia terminológica planificada. Sin embargo, la virtud que tiene esta noción, y en definitiva el texto fundacional de O’Reilly, es su capacidad de describir con precisión y síntesis un tipo de tecnología y sus productos derivados.Al hacer el ejercicio práctico de buscar sinónimos que engloben los principios constitutivos de las recientes aplicaciones web, sucede que muchos quedan relegados por no ser inclusivos de todas sus propiedades. Si se habla de “redes sociales” vemos que se trata de un conjunto mayor a las aplicaciones web y que existen cientos de ellas que no respetan todos los principios recién mencionados (cualquier intranet,por ejemplo).De hecho, la propia Internet es la madre de todas las redes sociales en línea y las aplicaciones Web 2.0 son sólo un pequeño subconjunto de ese mundo virtual. Algo similar sucede con la idea de escritura colaborativa y content management system:ambas características son propiedades esenciales,pero no representan a la totalidad de principios constitutivos. ¿Qué sucede con un sistema de gestión de contenidos colaborativo –pero restringido al entorno de una empresa– que funciona en sus servidores sin tener a la Web como plataforma y con dependencia de un software gerenciado en forma externa? Para cerrar esta polémica desde la propia introducción del libro, creemos que el valor referencial y reproductivo de los nuevos conceptos está dado por su sencilla comprensión para públicos no-expertos,por la practicidad en el uso y por su sentido amplio:éstos son los principales valores del término “Web 2.0”, aunque exista cierta saturación en su uso. En un entorno en el que se generan cientos de lecturas aceleradas y mientras aún escasea una bibliografía rigurosa respecto de la Web 2.0, este libro pretende desde su primer capítulo ser un aglutinador de ideas, al diseñar un breve marco teórico para el darwinismo digital de la World Wide Web y recopilar un vasto mapa de lecturas para aquellos interesados en comprender y profundizar en este momento evolutivo de Internet. Para comenzar se diseñó un breve glosario útil y pedagógico para iniciados a estas lecturas. Luego, Alejandro Piscitelli –un referente obligado de las ciberculturas en Iberoamérica– ofrece un prólogo generoso y crítico a la vez. Una reseña del libro que suma nuevas observaciones y lecturas que quedaron fuera del análisis propuesto en Planeta Web 2.0.Se trata de una visión experta con muchos años de recorrido teórico y en el terreno del hacer, que complementa las limitaciones de los autores. Gracias Alejandro. El capítulo uno introduce al lector en la Web 2.0 y sus principios y diseña unos ejes analíticos para el trabajo posterior. En tanto, el capítulo dos propone volver a los orígenes de la Web, allá por los ’90 de la mano de Berners-Lee y su concepto de intercreatividad. El objeto es enfatizar cómo –en el origen de la World Wide Web– se encontraban ya los elementos esenciales de esta nueva ola comercial 2.0, lo que demuestra que nada es tan nuevo como parece.El capítulo gira también sobre otros conceptos complementarios al de intercreatividad como inteligencia colectiva (Lévy),multitudes inteligentes (Rheingold), sabiduría de las multitudes (Surowiecki), colaboratorio (Matsuura) y arquitectura de la participación (O’Reilly). En el capítulo tres se presenta un detallado mapa de aplicaciones Web 2.0. El propósito es cartografiarla,presentar algunas líneas fundamentales de su arquitectura y destacar aquellas que resultan más creativas y eficientes para los múltiples usos relacionados con la gestión del conocimiento.Aunque la sobreoferta, la artificialidad y la falta de autenticidad de muchas aplicaciones que,más que aportar, confunden y le quitan transparencia al entorno.Este trabajo se hace con la conciencia de que todo esfuerzo de sistematizar, clasificar y depurar los recursos Web 2.0 es un hara-kiri académico, tratándose de un ecosistema vivo y en una interminable fase de transición. El capítulo cuatro recopila y refuerza algunos juicios críticos que circulan en el entorno académico.Alertando al lector sobre la dificultad de encontrar comparaciones objetivas entre tecnologías en un ambiente comercial,más ocupado en retener mercados cautivos y/o conquistar nuevos públicos, que en darle al consumidor una visión honesta del negocio. Como contraparte al triunfalismo de la Web 2.0 se encuentran: la carencia de un auténtico modelo de negocio asociado al éxito de consumo; las irresueltas violaciones al copyright; la escasa consolidación de formas alternativas de construcción del conocimiento comunitario; la alfabetización digital y sus zonas de exclusión;el ruido y la indigencia informativa como paradoja del exceso de información;el amateurismo como bandera de los bullshitters y predicadores que promueven la sobrevaloración del periodismo colaborativo; y las limitaciones del preferential attachment de la ciencia de las redes para crear un flujo más democrático en la construcción y visibilidad de los nodos. Posteriormente, en el capítulo cinco, se analiza un área de acción clave asociada a esta fase de escritura social: las aplicaciones educativas. Es fundamental comprender la potencialidad de la arquitectura de la participación en la educación formal, así como valorar a las computadoras conectadas en red como herramientas para acceder, administrar, integrar, evaluar y crear información. Todo esto con el objeto de estimular un modelo de aprendizaje basado en la construcción del conocimiento social, producido gracias a las redes que contribuyen a consolidar la inteligencia colectiva. Un último punto de análisis, expuesto en el capítulo seis, plantea la novedosa convergencia entre las aplicaciones Web 2.0 y la tercera generación de mobile devices.Este fenómeno se presenta a partir de las atractivas posibilidades que la sociedad en red móvil ofrece a nivel de ubicuidad y productividad, con redes inalámbricas cada vez más poderosas en su capacidad de procesamiento, un creciente ancho de banda de conexión a Internet vía móvil, aparatos híbridos, comunidades en línea cada vez más potentes y modelos de negocio emergentes. En esta sección se adaptan los 7 principios constitutivos de O’Reilly al Mobile Web 2.0 y se analizan tanto los aspectos de mercado relacionados al consumo, fabricantes y operadores; como los aspectos vinculados a los productos, a los contenidos y a sus interfaces gráficas.
[editar] == PROLOGO. La inflación lingüística llamada Web 2.0.
Los autores de esta excelente monografía acerca del Planeta Web 2.0 son los primeros en advertir –junto a Carlos Scolari– la existencia de una ley de Moore semántica que trabaja del mismo modo que la aceleración tecnológica, promoviendo la obsolescencia terminológica planificada. De esa estopa está hecha la Web 2.0 y son infinitos los desafíos, las tentaciones, los logros, pero también las desilusiones que su despliegue está desatando. 1. Fantasías que son realidades y al revés también. No hay nadie que se diga conocedor impenitente de la Web –mastermind, líder de audiencia interactiva, wizard, gadgetólogo, hombre, mujer o chatterbot que esté donde deba estar y que haga lo que deba hacer para ilustrar e iluminar, para comunicar y para bendecir, para anticipar y ganar– que no pronuncie 20 veces por día las palabras clánicas que identifican al Planeta Web 2.0. Trátese de YouTube o de MySpace, de GoogleDocs o de mashups, de wikis y de blogs. Aunque todos esos –utilizados sólo por una cifra que oscila entre el 5% y el 10% de la población total de la Web– ya son vocablos viejos, amarillentos, apergaminados. Si se quiere ser un trendsetter y un coolhunter, un maverick o un inventor de futuros, las palabras santas hoy son Twitter y Feevy, Diigo y Jumpcut. Si bien muchas palabras/sitios/aplicaciones tienen el tufillo Web 2.0 (Cobo y Pardo han inventariado 46 en Social Networking, 282 en Contenidos, 130 en Buscadores y 152 en Aplicaciones y Servicios (mashups) en el capítulo 2 del libro; más 112 adicionales en el capítulo 5) no podemos poner en el mismo pedestal a aplicaciones menores que son utilizadas por unos miles de usuarios que a las comunidades virtuales de fuste como MySpace (curiosamente ignorada en América Latina) y el propio YouTube. 2. Esa nostalgia permanente de lo nuevo. Desde hace más de un año el sanbenito de la Web 2.0 no ha hecho más que crecer y crecer. Si hasta hace un tiempo atrás quien no estaba en la Web 1.0 no existía, imagínense ahora,cuando cualquier weblogger que se precie ilustra su sitio de 10 o 20 iconitos que remiten a los usos más abstrusos y supuestamente maravillosos que puedan imaginarse (ellos). En estos días se trata de Feevie que se anuncia como la gran revolución emergente. Pero pasó hace poco con centenares o más de aplicaciones,applets, widgets, plug-ins o lo que más les guste. Como corresponde a toda oleada de híperoptimismo no hace falta que pase mucho tiempo, ni que se planteen demasiadas objeciones, para que un mar de gente denoste de pronto, lo que hasta ayer otro grupo no menos entusiasta alababa empedernidamente. Entre las maravillas que imaginaban cambiar al mundo estaban los agregadores de RSS, esa fantástica máquina de recuperar información a partir de los tags. Y sobretodo, los sistemas de votación de posts o de noticias, que supuestamente habrían de reemplazar a los editores profesionales, demasiado obsesionados de sí mismos y de sus criterios, por la voluntad popular, el saber colectivo, las multitudes inteligentes y otras apelaciones y denominaciones no menos democráticas, de las que la meritocracia duda cuando de decidir si lo que verdaderamente importa está de un lado o del otro del filtraje y de nuestra atención. 3. Agregando noticias ordenadas por votación de los usuarios. Más específicamente, en 2006 se pusieron de moda las páginas que agregan noticias de periódicos y blogs ordenadas por votación de los usuarios. Esta tendencia empezó con Digg en Estados Unidos, pasó por la españolísima Meneame, y parió variantes como son Chido o Rankia, un agregador de noticias de Bolsa en México. Desde hace bastante tiempo, diarios reconocidos como el argentino La Nación permiten que los lectores “voten”, dando tráfico y legitimidad a sus páginas. Pero mientras mucha gente –nosotros incluidos– estábamos fascinados y contentos con esta tendencia, no pasó mucho tiempo hasta que comprendimos lo que directamente era un error garrafal (vemos aquí plantearse un tema central del libro cual es la dialéctica entre la tiranía de los expertos y la sabiduría de los amateurs y viceversa). El problema es que las noticias más leídas o votadas no son las más importantes. Si leemos agregadores nos enteraremos de lo más absurdo, grotesco, extraño, sórdido, chocante, llamativo. Pero paradójicamente, si nos dedicamos a revisar las noticias más leídas o votadas, no nos enteraremos de lo que está pasando en el mundo. Más allá de que coincidamos o no con qué es lo que la gente busca en los periódicos, y aunque concordemos en que en general las votaciones se desvían hacia temas deesta naturaleza, lo que nos llama la atención en este tipo de críticas cada vez más frecuentes es el mecanismo tan usual en Internet de sobrevaloración inicial y de sobremenosprecio final. 4. De poner tantos huevos en una canasta a después romperlos todos y no hacer ninguna tortilla. Lo que esta crítica pone en tela de juicio son nociones atrevidas como las analizadas por James Surowiecki en La sabiduría de las multitudes o por Howard Rheingold en Multitudes Inteligentes, –citadas como andamiaje conceptual por Cobo y Pardo– acerca de un conocimiento que es más valioso cuando se multiplica, de una capacidad de acercarnos a las verdades cuando lo hacemos en manada, y fundamentalmente de que el conocimiento compartido o distribuido es en promedio mucho más eficiente y preciso que el que puede generar el más valioso o emplumado de los expertos. En general, en estos deslizamientos a favor y en contra, en algún momento en la emergencia u ocaso de un concepto, el fiel se instala en un lugar intermedio. Así, mediante una combinación de tecnologías más refinadas y de criterios de selección sofisticados que los primigeniamente existentes, se llega a resultados inconseguibles manual o análogamente. A la vez que se valorizan el lugar particular de algunas plumas o mentes destacadas y privilegiadas, se eleva consensualmente las opiniones del colectivo. 5. La vieja contraposición entre elite y masa regresó cual retorno de reprimido a Internet. A partir de la proliferación de herramientas de comunicación y de expresión, dados los fenómenos de glocalización e intercomunicación, habida cuenta de la posibilidad de remixaje y de bricolage de todo lo que existe, con el proceso creciente de digitalización que vemos hoy en día que aumenta todavía más la posibilidad de reelaboración: ¿cómo podríamos suponer –como lo hace la elite humanista ilustrada– que todo tiempo pasado fue culturalmente mejor? Hoy no tenemos tan solo alta y baja cultura, cine nouvelle vague y spaghetti western. Hoy tenemos gradaciones de todo y categorías intermedias inexistentes antes. Es como si de pronto el boxeo hubiese pasado de tener solamente dos categorías: peso pesado y peso pluma, a toda la gama de las que tiene hoy en una gradación variopinta. Con la cultura (el cine, las artes, la literatura, etc.) ha pasado lo mismo. Ya no tenemos sólo best-sellers y clásicos imperecederos. Sino combinaciones inesperadas, libros de calidad, productos valiosos que se replican entre medios (cross-media), autores noveles y productores muy jóvenes que pueden generar todo tipo de criaturas culturales fabulosas, a la vez que seguimos canonizando a los clásicos y vamos a su encuentro con las mismas ganas de siempre. Por eso ni Digg ni Meneame –ni las cientos de herramientas Web 2.0 inventariadas en este libro– son la maravilla que prometían, ni la ramplonería que hoy se les diagnostica. Son apenas formas primitivas de nuevos embriones tecnoculturales que reinventados y reanalizados ofrecerán una potente combinación de la calidad de la vieja cultura analógica (personalizada e individualizada) con la potencia creativa y el valor selectivo y de filtrado (colectivo) de la nueva cultura digital 6. El libro de Hugo y Cristóbal en la ecología de estas preocupaciones. Como lo dijimos más arriba, cualquiera que tenga activo un agregador de feeds encontrará noticias, ensayos, propuestas y descripciones de aplicaciones Web 2.0 al por mayor que producen decenas o centenares de referencias diarias, la mayoría anodinas, unas cuantas valiosas, casi ninguna sistematizada. He aquí el valor de este libro que aunque nació reflexionando y practicando en la Web, volvió a refugiarse en el formato papel para ganar un poco de temporalidad, estabilidad, ordenamiento y distancia crítica. A palabra cierta, no es el primero en este formato. Ya la Fundación Auna editó uno hace meses y hay varios que pretenden convertirse en una guía ordenada y explicada del mundo Web 2.0. Pero en el mundo híbrido en el que vivimos lo que cuenta no es tanto la novedad o el incunable, cuanto la habilidad para el bilingüismo (analógico/digital) y sobretodo el valor de la evaluación, el criterio y la importancia del estilo en un mundo que hace rato ha perdido la elegancia y con ello también la capacidad reflexiva y viceversa. Este libro se destaca sobre los weblogs, los papers y los comentarios valiosos que hay en la red por varios méritos. Primero por la arquitectura. Compuesto por siete capítulos redactados a cuatro manos con predominancia de una voz o de la otra alternativamente –pero con una sincronización notable entre ambas– supera por la formación e interés de los autores los reduccionismos que vemos demasiado a menudo en estos territorios. Las cinco nociones básicas de cada capítulo son un destilado de capacidad de síntesis y de señalamiento hacia los puntos más fuertes de cada sección. Las cinco lecturas imprescindibles brindan un apropiado andamiaje para profundizar e ir más lejos. Y las notas, una veintena por capítulo, son precisas, hacen remisiones a excelentes fuentes muchas veces webográficas y en vez de presumir, aceitan, en vez de atragantar, ayudan a deglutir. Aquí no hay sólo enumeración de herramientas, aunque los autores inventarían muchos centenares. Aquí no hay sólo taxonomías enclenques sino intentos de sistematizar con cierta lógica o utilidad. Pero sobretodo lo que aquí no hay es ingenuidad, arrogancia y desconocimiento de la ecología de los medios.
7. Equidistantes de la webofobia y la webofilia. Nada más lejos de este tour de force que hacer una apología indiscriminada de la red y de sus aplicaciones. Los autores le escapan a la pontificación y en ningún momento confunden una aplicación interesante con una revolución paradigmática. Se trata de dos investigadores jóvenes que están empezando a hacer el trabajo del concepto, que practican el aprendizaje colaborativo, pero que sobretodo se rebelan contra las vanidades de mucho discurso encantatorio que cree que las herramientas informáticas cambiarán al mundo automática e irreversiblemente. Los webdosológos revisan los siete principios constitutivos de las aplicaciones Web 2.0 según O’Reilly, entre los que postulan a la Web como plataforma y a las experiencias enriquecedoras del usuario como punto de partida. Hace muchos años que Joel de Rosnay con el Cibionte nos anunciaba la emergencia de un cerebro digital planetario. Como tantas intuiciones, estos conceptos recién se han vuelto operativos y genéticos dos o tres décadas más tarde. Enunciados a veces presuntuosos y otras veces ingenuos de la Teoría General de Sistemas, de la Primera Cibernética, de la Inteligencia Artificial y de las Ciencias Cognitivas que tardaron en madurar décadas hoy ven su encarnación en prácticas colectivas masivas. Claro que nada ocurre como fue anunciado, ni todo lo que vemos responde a esos mandatos propios del siglo que ya se está desdibujando.Pero así como los nativos digitales exudan destrezas pero les falta conceptualización, a muchas de esas conceptualizaciones las averió un punto ciego fundamental. Casi siempre fueron pensadas desde arriba hacia abajo, eran todas herederas del pensamiento taxonómico y sistematizador que desde la física de Newton y los principios de Descartes –pasando incluso por el ojo omnívoro hegeliano– quisieron anticiparlo y preverlo todo. Aún así, quien use las herramientas sin pensarlas –como sucede con la infinita marea de usuarios de la red, que al menos tienen la ventaja sobre sus críticos humanistas de usarlas y no de condenarlas desde la ignorancia y la insensibilidad– están condenados a ser usados por ello. De allí el interés de este libro de acompañar cada flexión tecnológica con su correspondiente torsión cognitiva. Es por ello que en él ocupan un lugar destacado nociones rectoras de la Web 2.0 como son las de intercreatividad de Tim Berners-Lee, la de inteligencia colectiva de Pierre Lévy, la de multitudes inteligentes de Howard Rheingold, la de sabiduría de las multitudes de James Surowiecki, o la de arquitectura de la participación de Tim O’Reilly. 8. Enfoque Web 2.0 de la Web 2.0. La fortaleza del libro no está sólo en todo lo anterior sino en su filiación con un grupo de lecturas críticas pero filotecnológicas de las que hay muy pocas y que plantean de cuajo reapropiarse de la tecnología y al mismo tiempo criticar denodadamente sus dimensiones utópicas. A diferencia de las críticas tradicionales y canónicas de Lewis Mumford y de Jacques Ellul, más allá de los comentarios bien intencionados –pero siempre filotecnofóbicos- de Neil Postman o de Thomas Roszak, o en nuestras pampas de Paula Sibilia y de Christian Ferrer– y totalmente alejados de las implicancias metafísicas de la Escuela de Frankfurt y del propio Martin Heidegger, están apareciendo en las últimas décadas autores que aboliendo el infantilismo utópico, al mismo tiempo están planteando una reconciliación de la tecnología con la naturaleza humana. El ejemplo más valioso es el desconocido José Luis Molinuevo –Catedrático de Estética en la Universidad de Salamanca– quien en una seguidilla de dos obras enigmáticas e inesperadas, cuales son Humanismo y Nuevas Tecnologías (2004) y La vida en tiempo real. La crisis de las utopías digitales (2006) ha mejorado nuestra comprensión sobre estos temas muy por encima de lo que nos regalaron Philippe Quéau y Pierre Lévy, en una dirección cercana a lo mejor que hay sobre la materia que son las obras de Lucien Sfesz y Scott Lash. De esto trata el capítulo bisagra de Cobo y Pardo “Un esbozo de ideas criticas sobre la Web 2.0” donde los autores no tienen empacho en denunciar las falacias y los puntos más débiles de la ideología Web 2.0; desde la prescripción normativa que las mismas encarnan, pasando por la ingenuidad de suponer que a mayor velocidad, más eficiencia y comprensión. En este capítulo se reconoce también el amateurismo y charlatanería que conviven en la escritura colaborativa de la Web 2.0. Y sobretodo ambos prestan atención –algo a lo que sólo el Dr Kietkik le está dando la importancia en estos pagos– a la topología de las redes y a sus leyes de crecimiento y adjunción preferencial que la están volviendo enormemente asimétrica y antidemocrática más allá de declamaciones y entusiasmos infantojuveniles poco creíbles en boca de los adultos que los pronuncian. 9. Usos, abusos, carencias, ilusiones. La parte final del libro está dedicada a los usos efectivos de la Web 2.0 en el dominio de la educación y en el uso de las tecnologías móviles. En un territorio minado de información fragmentada y de promociones vacías de herramientas que actuarían como varitas mágicas, los autores nuevamente ponen los puntos sobre las íes. Aquí se pone el énfasis en el aprendizaje abierto y se propone una nueva tipologíapara clasificar las decenas de buenas herramientas (descartando las miles de inútiles) en: blogs –convertidos en el sistema de gestión de conocimiento por excelencia–, wikis - los mejores posibilitadores de la escritura intercreativa– y en los colaboratorios, que son repositorios, espacios de cooperación y plataformas integrales. Este capítulo encierra un valor especial a través del inventario de cuatro experimentos exitosos como son el iCamp, los blogs de Moodle, los podcasts educativos usados a nivel universitario y el m-learning. Si algo les sobra a los autores es perspicacia y audacia para reconocer que en este mundo en movimiento siempre quedamos rezagados. No sólo porque la redacción del libro llevó unos cuantos meses y porque más de un capítulo exigiría alguna revisión constante, sino porque hasta los más adeptos a la Web 2.0 suponemos que en cualquier momento ésta en su conjunto se volverá obsoleta y otras prácticas y tecnologías la reemplazarán con virulencia y encono. En ese sentido el capítulo del cierre del libro con sus 24 testimonios vivos de usuarios intensivos de la Web es más que acertado y rico al cumplir con lo que promete, cual es dejar que otras voces ocupen el lugar de los autores y los azuzen y obliguen a repensar todo lo dicho anteriormente –aunque en este caso muchas son panegiristas y se solazan demasiado en la autocomplacencia. El libro cierra temporariamente su periplo mojando los pies en la problemática de la web semántica. Proyecto aún, este intento de que las máquinas se comuniquen directamente con las máquinas nos retrotrae a la ciencia-ficción y mientras eriza los pelos de algunos, llena de envidia a otros. Como decía Doris Day: lo que será, será. 10. Futuros abiertos, inciertos, dignos de mayor y mejor exploración. La versión 2.0 de Planeta Web 2.0 deberá ahondar en muchas buenas intuiciones que no fueron aún debidamente desarrolladas. Deberá ser menos taxonómico (a pesar de serlo ya bastante poco) y más reflexivo. Deberá inventariar más casos exitosos y fracasados de usos de estas herramientas y perspectivas. Deberá glocalizar más el análisis y examinar que está pasando exactamente con estas cosas en Belindia (este mundo dual de los países menos desarrollados que combinan en su seno a Bélgica e India cada vez más exitosamente para perjuicio de multitudes). Deberá además mirar mucho más cerca y mucho más lejos. ¿Qué pasará con este Planeta Web 2.0 si la idea de Negroponte de una computadora por chico se hace carne, y todos los párvulos se convierten efectivamente en nativos digitales radicales en esos países que hoy sólo la ven pasar? ¿Qué pasará con la red si se impone el protocolo IPv6 y la gratuidad se destruye como uno de sus principios teologales? ¿Qué pasará con los procomunes si los digital right management evolucionan y prosperan? ¿Qué pasará si la gobernanza de la red es arrancada del ICAAN y Estados Unidos y pasa a los gobiernos o a las Naciones Unidas? ¿Qué pasará si nuevas innovaciones radicales como la computación cuántica y el paradigma de Internet son desplazados por tecnologías muy parecidas, pero irrenunciablemente distintas (imaginemos que la Web incluyendo la 2.0 es sólo un neo-Minitel)? Preguntas como éstas pueden sonar retóricas y descosidas. Dejémoslas entonces como easter eggs ocultos en un programa que estos u otros autores alguna vez desenterrarán. Mientras disfrutemos de esta obra y roguemos a los autores que ya mismo escriban otra de este tenor bautizada –al igual que esta primera versión– a partir de innumerables experiencias y proyectos,atravesadas de resultados y evaluaciones, y al servicio de un entrelazamiento cada vez mas íntimo entre teoría y acción, entre pensamiento y encarnación, entre hipótesis y testeos experimentales.
Inteligencia colectiva (Lévy3). Un ciberespacio que conecta inteligencias. En 1997 Pierre Lévy publicaba Inteligencia Colectiva:por una antropología del ciberespacio4, cuya tesis central giraba en torno a la existencia de un saber colectivo. En su trabajo explica que es necesario reconocer que esta inteligencia colectiva está distribuida en cualquier lugar donde haya humanidad y que ésta puede potenciarse a través del uso de los dispositivos tecnológicos. La inteligencia colectiva puede entenderse como la capacidad que tiene un grupo de personas de colaborar para decidir sobre su propio futuro, así como la posibilidad de alcanzar colectivamente sus metas en un contexto de alta complejidad. La obra de Lévy se gestó de manera simultánea a la masificación de Internet en los años ’90, época en que el desarrollo de la Red estaba primordialmente enfocado al ámbito comercial y en que las dinámicas de interacción de usuarios estaban restringidas al correo, chat y los BBS (bulletin board system). Entonces, este autor anticiparía la necesidad de crear herramientas tecnológicas que permitieran la construcción cooperativa de conocimientos de muchos con muchos, sin que existiera la voluntad expresa de crear un saber colectivo. En su trabajo plantearía, que si las tecnologías se orientaban a ser mediadoras entre las inteligencias de los individuos de la sociedad, éstos realmente podrían ver potenciadas sus capacidades creativas5. Desde esta perspectiva la sociedad puede entenderse como un sistema que alcanza un nivel superior de inteligencia colectiva que trasciende en tiempo y espacio a las inteligencias individuales que la conforman. Este intelecto colectivo, explica Lévy, es una especie de sociedad anónima a la que cada accionario aporta como capital su conocimiento, sus conversaciones, su capacidad de aprender y enseñar.Esta suma de inteligencias no se somete ni se limita a las inteligencias individuales, sino por el contrario, las exalta, las hace fructificar y les abre nuevas potencias, creando una especie de cerebro compartido. Lévy, así como otros autores6, plantea que en el contexto virtual se enriquece esta idea del diálogo y cooperación,cuyo resultado es un saber enriquecido por las individualidades de cada participante. “La web del futuro expresará la inteligencia colectiva de una humanidad mundializada e interconectada a través del ciberespacio.” (Lévy, 2003) Desde un punto de vista teórico, la inteligencia colectiva parte del principio de que cada persona sabe sobre algo,por tanto nadie tiene el conocimiento absoluto.Es por ello,que resulta fundamental la inclusión y participación de los conocimientos de todos.Desde esta perspectiva, el ciberespacio por sus propiedades (entorno de coordinación sin jerarquías que favorece la sinergia de inteligencias) es el ambiente perfecto para reconocer y movilizar las habilidades-experiencias-competencias de todas las personas (Lévy, 1997).
Multitudes Inteligentes (Rheingold).Conocimientos colectivos apoyados en la Red. Rheingold es otro autor que ha desarrollado investigaciones en esta línea. Entre sus publicaciones destaca:Smart Mobs:The Next Social Revolution (Multitudes Inteligentes:La próxima revolución social. 2002). En este trabajo explica que la comunidad virtual es algo parecido a un ecosistema de subculturas y grupos espontáneamente constituidos. Bajo esta idea un nuevo tipo de red social se está extendiendo en los últimos tiempos dentro del espacio cibernético al que todo el mundo puede acceder usando su teléfono, computadora u otros dispositivos móviles. El autor señala que esta comunidad virtual conforma una especie de ecosistema de subculturas y grupos espontáneamente constituidos que se podrían comparar con cultivos de microorganismos, donde cada uno es un experimento social que nadie planificó y que sin embargo se produce. Johnson (2001) aborda esta idea al señalar que los sistemas descentralizados, como el caso de las colonias de hormigas, por ejemplo, hacen que los encuentros arbitrarios permitan a los individuos calibrar el macroestado del sistema. Sin esos azarosos encuentros, la colonia no sería capaz de adaptarse a nuevas condiciones medioambientales o ir detrás de nueva comida. Otro ejemplo que funciona bajo esta idea –que él denomina inteligencia emergente– es el de las células. Éstas según explica, hacen mucho más que seguir los dictados del ADN.Ellas aprenden de sus pares.Este aprendizaje colectivo emerge porque cada célula mira a sus vecinas para saber cómo comportarse. Johnson agrega que las ciudades poseen un tipo de inteligencia emergente. Es decir, una habilidad para almacenar y recuperar información, de reconocer y responder a los patrones del comportamiento humano.“Nosotros contribuimos a esa inteligencia, pero es casi imposible para nosotros percibir esa colaboración, porque nuestras vidas se extienden en una incorrecta escala.” (2001:100) Rheingold, en concordancia con esta idea de la inteligencia emergente, explica que la actual apropiación de las tecnologías digitales tiene directa incidencia en la conformación de nuevas dinámicas de construcción del capital social (conocimiento colectivo) en el contexto de la sociedad del conocimiento (Cobo, 2006). Al respecto,Rheingold (2001) analiza el caso de los Flash Mobs, es decir, aquel fenómeno social en que agrupaciones de personas organizadas a través de dispositivos digitales se manifiestan colectivamente de manera presencial, lo que se conoce también como movilizaciones instantáneas. En su trabajo, el autor explica que el uso de las plataformas tecnológicas digitales es la columna vertebral de este movimiento, ya que toda la interacción se produce a distancia y funciona a través de la distribución de mensajes por medio de redes sociales. En esta línea,Castells (2006:381) explica que “Con la difusión del acceso inalámbrico a Internet, así como a redes de ordenadores y sistemas de información situados en cualquier parte del mundo, la comunicación móvil se define mejor por su capacidad para la conectividad ubicua y permanente que por su movilidad potencial”. Castells (2006) plantea que entre las principales tendencias surgidas desde la irrupción de la telefonía móvil,destacan aspectos como: la autonomía;el consumismo, la conectividad permanente; la formación de comunidades instantáneas; el desdibujamiento del contexto social en la práctica individual;el acceso a la red inalámbrica como fuente de valor personal y como derecho social, la producción de contenidos y de servicios por parte de los usuarios; la transformación del lenguaje; la influencia de las redes de información y sus efectos en el ámbito sociopolítico.Un análisis sobre las implicancias de un acceso ubicuo a Internet –a través de la telefonía móvil– se encuentra explicado en el capítulo sexto. En concordancia con los autores anteriores, Rheingold postula que la convergencia de tecnologías tiene profundas repercusiones de carácter social porque las personas utilizan herramientas que les permiten adoptar nuevos formatos de interacción, coordinación y cooperación. Por ejemplo, señala este autor que la integración de la computadora y del teléfono hizo posible la creación de Internet impulsando la comunicación horizontal y multidireccional entre usuarios a nivel planetario (Pisani,2002). La integración de los ciclos de desarrollo tecnológico y su apropiación social generaron las condiciones para que existieran las multitudes inteligentes, explica Rheingold (2002). Finalmente, señala que estas nuevas formas de interacción posibilitadas por las tecnologías favorecen el intercambio de conocimiento colectivo y la construcción de un capital social, que se genera cuando se comparten las redes sociales, la confianza, la reciprocidad, las normas y valores para promover la colaboración y la cooperación entre las personas (Rheingold, 2005).
Tres ideas alrededor de la intercreatividad: Creative Commons, Folksonomía y Colaboratorios. Una vez explicados los principios de colectivización y distribución del conocimiento, a continuación se describen tres ejemplos que además de ser particularmente representativos de la Web 2.0 son de suma vigencia (y popularidad) y contribuyen a materializar esta filosofía de la apertura.
1.-Creative Commons. Creative Commons es una organización no gubernamental, sin ánimo de lucro, fundada y presidida por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y especialista en ciberderechos. Creative Commons13 (CC) está inspirada en la licencia GPL (General Public License14) de la Free Software Foundation15, sin embargo, su filosofía va más allá de ser un licenciamiento de software libre.El usuario es libre de copiar,distribuir o modificar una obra incluso –en algunos casos– se autoriza hacer uso comercial de ella, pero es obligatorio que se haga referencia a su autor. La idea principal de esta iniciativa es reducir las barreras legales de la creatividad y, a su vez, posibilitar un modelo legal, ayudado de herramientas informáticas para así facilitar la distribución y el uso de contenidos para el dominio público. Creative Commons posee entre sus metas principales la creación de un espacio que promueva, facilite y garantice el intercambio colectivo de obras y trabajos de artistas, científicos y desarrolladores de programas, como forma de promover una cultura de la libertad, basada en la confianza en intercambios creativos comunitarios. Esta organización procura ayudar a los interesados a intercambiar obras y trabajos de una manera sencilla, dinámica y segura, sin que CC alcance la calidad de firma legal. Ofrece una serie de licencias, cada una con diferentes configuraciones o principios. Algunos ejemplos de estas licencias son derechos que brinda el autor original a:dar libertad para citar su obra, reproducirla, crear obras derivadas, ofrecerla públicamente, o bien, restricciones como no permitir el uso comercial o respetar la autoría original. Éste es un proyecto sustentado en el ethos de la interactividad creativa y en donde se promueve compartir la creación individual o colectiva. La idea subyacente dirigida a facilitar estos procesos de licenciamiento es poder quebrar los rígidos términos del Copyright16 con el fin de facilitar la distribución y uso de contenidos dentro del dominio público (Creative Commons, 2006;Vercelli, 2004 y Córdoba, 2002).
2.-Folksonomía (sistemas de clasificación colectiva). El segundo ejemplo,sumamente representativo de la Web 2.0 es el de folksonomía17, es decir, taxonomía social u organización de la información de manera colectiva y colaborativa. Tal como se ha expuesto,el universo de aplicaciones Web 2.0, crece y evoluciona proporcionalmente a la cantidad de gente y comunidades que intercambian información y experiencias a través de la Red. Un modelo interesante de analizar es el de la folksonomía que describe una nueva aproximación social para crear colectivamente metadatos de los recursos e información que se encuentra en la Red. La folksonomía se aparta de las estructuras jerarquizadas para aproximarse a una organización basada en la colaboración de las personas que cooperan a través de ordenar/clasificar la información por medio de etiquetas o tags. Debido a que las categorías son creadas y administradas libremente por las personas que usan los sistemas,no obedece a una lógica jerárquica sino a las decisiones de etiquetado de los propios usuarios (Camus, 2006). La folksonomíapermite generar datos producidos por la participación de miles de usuarios. Este sistema colaborativo usado por muchas aplicaciones en red materializa la arquitectura de la participación,así como las ideas de la inteligencia colectiva y la intercreatividad. La experiencia actual en el uso de folksonomías presente en sitios como Flickr18, del.icio.us19,Technorati20, Amazon21 o El Mundo22 (este último caso entre infinidad de otros ejemplos de la prensa en línea) se basa en la clasificación compartida y en establecer metadatos a través de palabras claves o etiquetas, sin necesidad de que exista un estándar o pauta restrictiva respecto de cómo clasificar el material (Rodríguez Peña, 2005).Muchos sistemas que utilizan esta organización cooperativa al sugerir al usuario las etiquetas que ya tiene registradas un contenido y que han sido empleadas por los usuarios anteriores. Esta manera orgánica y democrática de clasificar la información que circula por Internet se basa en una arquitectura social construida sobre el principio de cómo ponerse de acuerdo al sumar la colaboración de todos bajo un mismo objetivo:aprovechar el conocimiento de los demás.
3.-Colaboratorio (Matsuura). Colaboratorio es el tercer ejemplo de colectivización y distribución del conocimiento. Este concepto se popularizó gracias a Koichiro Matsuura ex director General de la UNESCO, al momento de presentar el Informe mundial:Hacia las sociedades del conocimiento de este organismo23 (Bindé, 2005). Colaboratorio surge en la integración de las palabras colaboración y laboratorio. Es un ‘centro sin paredes’, un punto de encuentro abierto a académicos, investigadores, estudiantes y público en general interesado en la conformación de espacios de aprendizaje en red, flexibles y participativos. El término colaboratorio designa un centro de investigación distribuido. Al hacer uso de las tecnologías de la información y la comunicación, un colaboratorio permite a los científicos trabajar juntos en un mismo proyecto, aunque se hallen muy lejos unos de otros. La idea del colaboratorio ha facilitado la aceleración de investigaciones que si se hubieran efectuado por separado habrían hecho perder un tiempo precioso a la comunidad científica, ocasionado duplicaciones estériles. Esta forma de organización ha permitido alcanzar resultados espectaculares en lapsos de tiempo muy breves24. Un colaboratorio es la más fiel representación de la tecnología social en la cual el conocimiento humano potencia sus capacidades hasta multiplicarse de manera ilimitada al expandirse a través de las tecnologías digitales de interacción. El mejor ejemplo de un colaboratorio es un repositorio (ver repositorio en Wikipedia25). El fundamento central de un colaboratorio es que cualquiera que esté interesado puede aportar sus conocimientos, experiencia o puntos de vista, ya que lo que interesa es la construcción de mapas de conocimiento colectivo en permanente desarrollo.Se plantea como una manera de aprovechar las tecnologías interactivas para generar y compartir el conocimiento, ya que la posibilidad de dar o recibir datos, información y conocimiento es permanente, a cualquier hora y desde cualquier lugar que exista conexión a la Red. Esta es una oportunidad de intercambio formal e informal de conocimiento. Es un concepto adaptado al contexto digital, que permite a los investigadores trabajar en redes que trascienden las fronteras.Este espacio virtual de innovación es el entorno propicio para que se produzca la intercreatividad, propuesta por Berners-Lee. El principio fundamental del colaboratorio es comprender la “regla de la reciprocidad” en la que se puede utilizar cuantas veces se quiera la información de otra persona, siempre que se haga referencia al autor original. Una regla de reciprocidad significa dar y recibir. Es decir, aprovechar y, al mismo tiempo, contribuir con contenidos de utilidad que puedan enriquecer el acervo de recursos existentes. Este concepto no es nuevo (ya ha sido incorporado como una metodología de trabajo colaborativo en algunas ciencias, ver collaboratory en Wikipedia26), sin embargo, refleja la arquitectura y la filosofía de Wikipedia y la idea de compartir el saber en la sociedad del conocimiento.
