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 SAN JUANES DE OTAVALO El Cerro Imbabura es como un viejo anciano, siempre en vigilia, cuidando de todo cuanto suceda a sus pies, al frente del mismo, se halla el Mama Cotacachi; ambos son como padres cuidando de su espacio natural. Es precisamente de este valle, donde surgen los Otavalos, milenaria cultura, que ha sabido mantener sus tradiciones y costumbres ancestrales. Descendientes de grupos indígenas, como los natabuela, caranqui, cayambe y otavalo. Su economía se basa en agricultura y textileria, también trabajan madera, cuero y bordados. La conjunción de dos culturas diferentes, la que nos llegó y la que teníamos, se plasma de una u otra manera descifrando los rituales durante los solsticios de verano en las comunidades del norte del país. DANZAS: MAMA JUANA La alegría del otavaleño en sus fiestas populares, festejan jubilosos rindiendo tributo a la Madre Tierra por llevarles el fruto que de ella florece. MARIPOSA Entre el ocaso y el amanecer, surge la expresión de amor a la naturaleza y la alegría de ver sus campos ilumina el corazón del hombre caminante, que al son del tambor sonoro danza al viento sus galas de hermoso sentimiento. JUYASKA WARMIKU (Mujer amada) Mujer dación sublime de Dios aquí en la tierra, expresión de trabajo, dulce y tierna, se muestra orgullosa por su raíz ancestral sin dejar morir su identidad propia.
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