|
Para una demanda creciente tuvieron que recurrir al uso de moldes, lo que nos lleva a creer que La Tolita, así como otros lugares de la Costa, fueron santuarios donde se depositaban como ofrendas religiosas o funerarias figurillas humanas y animales de formas muy variadas. Por la gran cantidad de piezas encontradas en la isla se ha creído que a más de ser un santuario fue también un centro artesanal especializado en la confección de cerámica y de joyas metálicas, inclusive de oro y platino, metal no utilizado antes por ninguna cultura del mundo.
|